Tonificar y reforzar los músculos sin que éstos aumenten de volumen.
Aumentar la flexibilidad.
Fortalecer la espalda y prevenir lesiones.
Mejorar la postura, eliminando malos hábitos y llevando a la correcta alineación corporal.
Corregir los desequilibrios musculares.
Aliviar problemas relacionados con el estrés, disminuyendo la tensión, fatiga y dolor.

Elevar la autoestima y reforzar la capacidad de concentración y control del individuo.
Mejorar tu aspecto físico y tu salud.